El pastor belga malinois… y el peligro de las modas también en el perro de trabajo

Cada cierto tiempo surge el tema recurrente de las razas en los perros de trabajo. Que si pastor alemán, que si malinois… y seguimos dando vuelta a una misma rueda que, en el fondo, está hecha de un solo material: el perro. En este artículo expongo mi opinión personal sobre el peligro de las modas en los perros de trabajo, algo que ahora afecta directamente al malinois

el peligro de las modas

Por Isabel Herrán | perrosdebusqueda©

Los seres humanos somos increíbles y muy incongruentes. Primero hacemos evolucionar a un animal para convertirlo en un montón de variedades/ diferentes. Luego vamos asignando un nombre y un quehacer a cada variedad, a las que llamamos razas. Después, ensalzamos a alguna de esas razas, la convertimos en algo muy grande -el cine tiene mucho que ver en esto-  y todos a comprar esa variedad/raza. Y un día, la raza se estropea y el ser humano empieza a buscar otra que sea mejor porque esta ya perdió su efectividad. Pero en realidad no la perdió, se la arrancamos poco a poco, a base de estupidez, ignorancia y dinero. Nunca puede faltar el factor negocio.

Mali: pastor belga malinois

Comienzo por aclarar que tengo muy claro lo que es un pastor belga malinois, sus maravillosas cualidades, sus altísimas capacidades, de lo que son capaces de hacer. Lo se muy bien porque conozco y he trabajado con perros de esta raza desde hace muchos años. De hecho, mi grupo de rescate fue uno de los primeros en tener malis para rescate en España.

Por cierto, por aquellos tiempos había un montón pasados, rayados, atacados… y cuando años más tarde conocí otros, alemanes, suizos, me parecieron una raza completamente distinta. Afortunadamente por aquí también se hicieron bien las cosas y ya hace tiempo que se ven malis que da gloria verlos, en todos los aspectos.

Si sabré bien de lo que son capaces estos bichos, que en PerrosdeBusqueda, esta página que dirijo, a veces parece que no existe otro perro en el mundo. Cuando estamos buscando información, siempre aparecen cientos de documentos en los que son protagonistas. En español y en cualquier idioma, está todo lleno de malis haciendo maravillas, sobre todo acrobáticas (que de eso también hay que hablar, y mucho). Y es por algo, está claro: por sus aptitudes.

Pero es innegable un componente de moda en todo este asunto. Porque no podemos negar la evidencia: muchos guías caninos, sin la formación adecuada, eligen el mali como su perro de trabajo, porque es el mejor. Y se olvidan de algo importantísimo: no es una máquina, es un ser vivo. Y no precisamente sencillo de entender, además de tener unas sensibilidades bastante particulares.

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Un amplio mundo de razas muy capaces… dependiendo de para qué

Pero vayamos por partes. Aunque a veces no lo parezca, el mundo del perro de trabajo es mucho más que lo que vemos. No se compone solo de IPO, rescate, policiales, militares, seguridad… Hay muchas otras disciplinas, deportes y trabajos que se realizan con perros de muy diferentes razas. Y es buen momento para decir que ninguna disciplina, ningún trabajo, es mejor que otro. Son sencillamente diferentes.

Y ahora, volviendo al al mundo real: no todas las disciplinas ‘venden’ igual cara a la galería. Y en el mundo en el que vivimos, si vende = funciona y si no vende = habrá que trabajar mucho para que funcione. Las fotos de amorosos cachorros o las de adultos con vestimenta policial, militar… Los vídeos de perros realizando ejercicios peligrosos, circenses, ¡los de ataques! Todo eso ‘vende’ mucho más que una foto o un vídeo de un perro olfateando una rueda de olor para detectar células cancerígenas o moho en los cimientos de una casa. Y como vende más, hay muchas más. Y por lógica, las mejores fotos, los mejores vídeos, que se pueden encontrar por la red, son de todo ese tipo de actividades ‘fuertes’.

Y aquí es donde entran, de lleno, el pastor alemán y el pastor belga malinois. Porque esa mayor presencia en el mundo virtual podría estar perjudicando al mundo real. A su mundo real.

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Foto: Anita Maric/Newsteam

Una selección de líneas de trabajo aumenta la probabilidad de éxito

Es cierto que, para determinadas disciplinas, hay razas que nos ofrecen más posibilidades que otras. La realidad es que un excelente filón para conseguir futuros perros de trabajo sería recurrir a líneas de trabajo ya seleccionadas. Y lo mismo ocurre con la raza. Según lo que vayamos a trabajar, es muy útil centrarse también en la selección en determinadas razas, sencillamente porque tienen más probabilidades de poseer las aptitudes que necesitamos. No hay más misterio porque así lo hemos provocado nosotros mismos a través de la evolución del perro.

Para rescate acuático lo lógico sería elegir un Terranova, para tirar de un trineo un Alaskan o algún otro nórdico. De igual forma, para trabajos en el frente, policiales, donde se requiera un uso de fuerza, de potencia… la elección suele caer, actualmente, del lado del malinois o del pastor alemán.

Si bien no hay un 100% de garantía
en el resultado, cuando se eligen
líneas de trabajo de razas determinadas,
las posibilidades de éxito
aumentan exponencialmente

Y aquí llega la aclaración de siempre: sabemos que hay individuos que podrían estar a la altura de cualquier buen perro de trabajo seleccionado de las líneas más puras y de las mejores razas. Pero la selección es algo que requiere tiempo y dedicación. Y por eso en la mayoría de los casos, se recurre a esa forma de seleccionar mencionada, ahorrando mucho tiempo y dinero.

Esto es muy fácil de entender cuando hablamos de la necesidad de seleccionar un gran número de perros para determinados cuerpos militares. Es mucho más rápido, barato y eficaz, seleccionar los perros partiendo de una fuente confiable. Si bien no hay un 100% de garantía en el resultado, las posibilidades de éxito aumentan exponencialmente. Incluso cada vez más -y precisamente por estas mismas razones- cada vez más centros especializados en algún trabajo con perros, se decantan por tener un programa de cría en el propio centro.

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Selección, conocimientos y mucho trabajo

Quizás sea esta precisamente la razón de muchos de los problemas que se dan en determinadas razas ‘de moda’ para trabajo. En realidad es la razón de que muchos trabajos ‘operativos’ no pasen de meras chapuzas, pero esa es otra historia.

Lo que sí convendría abandonar, de una vez por todas, es esa idea de que el perro, para ser bueno, tiene que ser una fiera, volverse loco por salir, por morder… Porque con ese tipo de creencias basadas en el desconocimiento, se ve lo que se ve: motivaciones de figurantes a cachorros demasiado excitados, antes de salir a buscar. Guías que excitan aún más a sus perros porque quieren que salgan como locos, pensando que esa es la mejor forma de trabajar. Perros que ladran sin sentido, cuando no deben, antes de trabajar, durante el trabajo…

Todo esto de la extra motivación, la excitación, es algo que con el mali se ha llevado a veces hasta unos límites de asustar. Y esa es precisamente una forma de hacer las cosas mal. Se confunde con demasiada facilidad el drive alto con la excitación. Se provoca un estrés desmedido en los perros, ansiedad, desgaste… Y eso, en perros con una sensibilidad mental elevada, podría ser un problema y muy gordo, en el futuro.

El malinois es una gran raza pero ni todos los malis son buenos, ni trabajan solos. Y una de sus características, para bien o para mal, es su sensibilidad mental. Si no se ha hecho un buen trabajo en la cría, si el guía no es capaz de conocer y entender a su perro, si el programa de entrenamiento no es el adecuado, lo que conseguiremos es un animal ansioso, hiperexcitado y que mañana, en una situación real, no rendirá de forma adecuada. Y eso ya está ocurriendo.

el peligro de las modas

El peligro de las modas

Y el otro peligro, sin duda el mayor peligro para cualquier raza de perros, es que se ponga de moda. Bueno, para ser más exactos, que se haya puesto de moda. Porque el mali está de moda, es indudable. Y la falta de información, la desinformación, las películas… están disparando la venta de esta raza y, sin duda, su deterioro.

Hasta no hace tanto, el pastor alemán era el rey de los perros de trabajo, de estas disciplinas deportivas y operativas más fuertes. Pero una cría indiscriminada unida a una excelente fama, películas, series de televisión… la han terminado convirtiendo en una raza famosa por sus problemas físicos. Sin desmerecerla,no obstante, porque por suerte aún existen muchos criadores profesionales que no han dejado de trabajar por conservar y mejorar esta raza, para ofrecer ejemplares espectaculares. Y gracias a ellos todavía podemos decir que el pastor alemán es una de las mejores razas de trabajo que hay.

Y cuidado: todo esto que le pasó al pastor alemán le puede ocurrir al mali. De hecho, ya le está ocurriendo. Ya hace tiempo que hay criadores sin escrúpulos, particulares criando sin conocimiento alguno, obviando problemas y taras… y eso terminará por afectar gravemente también al conjunto de esta raza. Y con el tiempo, cada vez tendrá más taras, psíquicas y sobre todo físicas y poco a poco dejará de ser la elección más segura para trabajar.

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El mali tiene primos hermanos… ¡muy válidos!

Si estaremos obcecados con el mali que, en general, hay un completo desconocimiento hacia el resto de variedades de pastor belga. Y alguna no tiene nada que envidiar a su primo hermano malinois… Hablamos del Tervueren, el Laekenois y el Groenendael. Variedades todas ellas del pastor belga que son utilizadas también como perro de trabajo… y algunas con excelentes resultados.

En el futuro seguramente será una de estas razas la que desbanque al actual rey. O puede que sea el pastor holandés o vayaustedasabercual. Y ese elegido se convertirá en la raza de moda y todo el mundo querrá uno y harán películas… Y nos la cargaremos también. Y así será siempre, es ley de vida… o mejor dicho, ley de la estupidez humana. 

Vale pero entonces, ¿elijo un mali o qué?

Mi consejo, si alguien quiere seleccionar un buen perro de trabajo, es muy sencillo. Primero de todo, haz una pregunta: ¿para qué?  Luego, fundamental: fórmate como guía canino (eso no se hace con un seminario, ni con dos). Segundo, aprende todo lo que puedas sobre la raza que quieres elegir. Tercero, busca un buen criador y selecciona muy bien a tu perro. Cuarto: trabaja, trabaja y trabaja. Ah, y continúa formándote, que nunca va a estar de más. Tu perro, sea de la raza que sea, te lo va a agradecer.

Y así, la moda, sea cual sea, os va a resbalar, a tí y a tu perro.

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