¿Se droga a los perros policía para que busquen?

 ¿Es cierto que se droga a los perros policía para que busquen droga? ¿Que se les hace yonkis para que busquen? Aunque parezca mentira, hay que seguir hablando de esto porque aún hay quien lo duda…

droga a los perros

A estas alturas y aún sigue habiendo quien cree que a los perros policía se les droga para convertirlos en una especie de yonkis y que busquen la droga. Es increíble pero continúan las preguntas, los comentarios sobre el tema. Hay quienes no terminan de creer las explicaciones y las evidencias, como si todo fuese un complot para ocultar una fea realidad.

Si cada persona que piensa que pueda ser cierta esta leyenda urbana aplicase un poco de sentido común, se daría cuenta por sí misma de lo descabellado que suena. Pero por si a alguien le quedara alguna duda, conviene aclarar, una vez más, qué pasa con esto de que se droga a los perros policía para que busquen.

Pero vamos por partes.

¿Qué pasa si drogamos a un perro?

Lo primero y siguiendo la estúpida idea de drogar a un perro. Si quisiéramos convertir a un perro en yonqui, tendríamos que drogarle repetidamente. Y si lo hiciéramos con el objetivo de buscar, habría que elegir el tipo de droga que queremos encontrar. A no ser, claro, que le hiciéramos yonqui de todas las drogas existentes y sometiéramos al perro a unas dosis de cada sustancia, de forma regular.

Si drogamos a un perro para convertirle en adicto, sí o sí vamos a tener efectos secundarios. Dependiendo de la droga administrada podrían ir desde euforia, relajación, más apetito, ansiedad, sequedad bucal, reducción de la capacidad motora, debilidad. Por no hablar del peligro de una exposición a largo plazo, que podría causar problemas respiratorios, incluso hay peligro de padecer un enfisema pulmonar.

Y eso solo en el plano físico. A nivel mental, ¿cómo podemos pretender entrenar a un perro cuando está bajo los efectos de alguna sustancia psicoactiva? ¿Cómo trabajar con un perro que está sufriendo alteraciones en su sistema nervioso? Traslademos el asunto a los yonquis humanos. Pensemos en establecer cualquier programa de entrenamiento con una persona que está enganchada a una droga. Absurdo, ¿verdad?

Pero sigamos porque aquí no acaba esto. Veamos la mejor respuesta que podemos dar a quien aún lo dude…

droga a los perros

¿Y el resto de especialidades?

Vamos a imaginar que lo expuesto en el apartado anterior no ocurre y que un perro drogado puede ser entrenado. Le hemos convertido en yonqui de una droga para que la busque por necesidad. Ok, ahora vamos a pensar en otras especialidades que se realizan con el olfato canino y cómo lo harán para que los perros busquen.

Perros que buscan personas… O los que detectan células cancerígenas… O los de dinero, los de acelerantes del fuego, los de chinches, moho, pozos de agua, escapes de gas… Solo con este argumento ya es muy sencillo desmontar esta recurrente y absurda leyenda urbana. ¡Y sin entrar en las disciplinas deportivas! Sustancias como salvia, cedro, verbena, clavo, espliego… Diferentes objetos: teléfonos, llaves, monedas…

Porque todas esas especialidades y muchas más, en las que el perro busca, existen. Y los perros buscan y encuentran cada uno de esos olores. Lo hacen con un afán increíble, motivados, ignorando todo lo demás, como si fueran adictos de lo que buscan (adictos de un explosivo o de una chinche… Curioso, ¿no?

¿Entonces por qué buscan?

Sencillo: por obtener su premio preferido. Ya sea un mordedor, pelota, comida… En realidad, a todos los perros les gusta buscar, lo hacen de forma instintiva. Lo que se consigue en estas disciplinas que requieren del olfato canino es que busque lo que le pedimos, donde le decimos y que ignore todo lo demás.

Y para ser exactos, un buen perro de búsqueda o detección es casi un yonqui de su trabajo (no de lo que busca). Porque sencillamente hemos conseguido, a través de un buen programa de entrenamiento, que asocie que buscar y encontrar el olor que le pedimos e indicarnos dónde está, le va a reportar un premio que le encanta.

Y así es como trabajan los perros de drogas, ni más ni menos y sin más misterios. Buscan el olor objetivo (la droga concreta), localizan, indican dónde está a su guía y reciben su premio, generalmente un mordedor, una pelota…

En este vídeo, un guía canino de la Policía Nacional, explica cómo trabaja su perra detectora de drogas:

Si conoces a alguien que aún duda de si se droga a los perros policía, pásale este artículo y ¡acabemos de una vez con esta absurda leyenda urbana! O si no, al menos te ríes un rato…

¿Te ha gustado? ¡Compartelo!
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Pin on Pinterest
Pinterest
Share on LinkedIn
Linkedin
Share on Google+
Google+
Email this to someone
email

Tu opinión nos importa

Si continúas navegando estás dando tu consentimiento para la aceptación de las cookies y nuestra Política de Privacidad. Haz clic en el enlace para mayor información.

ACEPTAR

Aviso de cookies
A %d blogueros les gusta esto: