La alimentación de un perro de trabajo y la logística

¿Cual es la mejor alimentación de un perro de trabajo? ¿Pienso? ¿Comida natural? La elección es tuya pero, ¿has pensado en la logística? Este artículo no trata de aconsejar o desaconsejar una determinada dieta, simplemente presenta una realidad que es necesario tener en cuenta en el caso de los perros de trabajo

alimentación de un perro de trabajo

Las antiguas creencias de que los perros se mantenían con pan duro y poco más, afortunadamente pasaron a la historia. Ahora sabemos mucho más sobre nutrición canina y se le presta la atención que merece. Es sin duda un gran paso, ya que el desempeño de un perro de trabajo dependerá directamente de su estado físico, de su salud. Y esto depende a su vez de la alimentación que recibe el animal, desde que es un cachorro.

Gracias a estos conocimientos y al amplio abanico de productos a nuestro alcance, ahora podemos elegir el que mejor se adapte a nuestro perro. Y estamos más preparados que nunca para realizar esta elección. Esta es una excelente noticia, sobre todo en el caso de los perros de búsqueda o detección o de cualquier perro de trabajo, ya que requieren de un aporte nutricional mucho más controlado.

Comida seca, cruda, congelada, cocinada… La oferta es enorme. Pero cuando pensamos en la alimentación de un perro, ¿nos acordamos de la logística a la hora de encarar la operatividad?

Equipos caninos de rescate
Equipos caninos de Fairfax County’s Virginia Task Force 1 (VATF-1)

Disciplinas operativas

Cuando hablamos de disciplinas operativas nos referimos a especialidades que van a requerir una actuación operativa puntual. Un despliegue de unidades caninas y de todo lo que vayan a necesitar, tanto humanos como perros, durante la intervención. Y una de estas necesidades es la alimentación.

La búsqueda de personas con perros es probablemente la especialidad en la que más tendríamos que tener en cuenta la alimentación del perro a la hora de intervenir. Ya sea la búsqueda de un desaparecido, donde el grupo suele trabajar con frecuencia en zonas alejadas de núcleos urbanos. O en intervenciones internacionales, en las que el grupo se embarca en un viaje de varios días a otros países asolados por una catástrofe.

En todos estos casos, la idea de llevar una dieta cruda o congelada se torna impensable. La logística de un binomio y de un grupo operativo empieza porque debe ser práctica y adaptable a las condiciones que se presenten. En una intervención de estas características no podremos viajar con comida cruda, con neveras… por cuestiones de transporte y de mantenimiento.

Muy parecido ocurre con los perros policiales (drogas, explosivos), perros militares… También aquí se debe valorar la practicidad en cuanto a logística operativa. Y con el añadido de que estos perros pertenecen a instituciones y, por tanto, hablar de alimentación de los canes supone una cantidad ingente de alimento que hay que comprar, mantener y transportar cuando sea necesario.

alimentación de un perro de trabajo
Equipos caninos de la UME en Katmandú| Mayo 2015 (Foto: El Mundo)

No todos los perros tienen las mismas necesidades

Los perros tiene unas necesidades en función del tamaño, actividad o estado fisiológico. Incluso esta necesidad varía según la actividad que se desempeña.

Tampoco se alimentará de la misma forma a un perro de trabajo cuando esté inactivo que cuando haya que acudir a una intervención. Y aquí es muy importante la valoración de un especialista en nutrición canina que nos aconseje en qué medida debemos aumentar o disminuir la dieta. Lo mismo a la hora de administrar algún tipo de complemento nutricional extra.

En cualquier caso, sea la especialidad que sea, sería aconsejable acudir a un especialista en nutrición que establezca la dieta de nuestro/s perro/s. De hecho, cada vez hay más clínicas veterinarias que incluyen ese servicio. Porque sea la especialidad que sea, es indudable que, a la larga, los costes empleados en mejorar la alimentación van a repercutir de forma positiva en el desempeño y en la salud de los canes.

Teniendo en cuenta todo lo anterior, debemos valorar las distintas opciones para alimentar a nuestro perro.

Pienso

Dentro de esta opción encontramos multitud de variedades, marcas y sobre todo, distintas gamas. A la hora de comprar comprar comida de perro es importante tener en cuenta que el producto elegido sea un producto de gama alta y que cubra perfectamente las necesidades del animal.

La opción del pienso o comida seca, fácil de transportar y de almacenar, es sin duda la más recomendable a nivel operativo

Existen incluso algunas marcas como Happets, que elaboran dietas personalizadas también en comida seca, que se adaptan a cada individuo.

La opción del pienso o comida seca, fácil de transportar y de almacenar, es sin duda la más recomendable a nivel operativo.

Comida casera cocinada

Siempre bajo la supervisión de un especialista en nutrición canina, podemos elaborar en casa menús naturales que incluyan los ingredientes necesarios.

Pero a la hora de intervenir tendríamos que llevar las raciones necesarias con lo que supondría un problema añadido para el transporte y el mantenimiento.

almentación del perro de trabajo

Comida cruda congelada (comercial)

De una relativa reciente existencia, la comida cruda congelada se ha convertido en un mercado muy demandado. Igual que con los piensos, aquí hay que buscar también que el producto ofrezca garantías de calidad y de conservación.

En el caso de intervención o tener que llevar comida para varios días es inviable. Es obligatorio utilizar congeladores para evitar que se rompa la cadena del frío, lo que significaría un riesgo potencial para la salud.

Comida cruda casera (dieta BARF)

La dieta BARF o ACBA (Alimentación Cruda Biológicamente Apropiada, en castellano), consiste en dar todo crudo: carne, órganos, vísceras y vegetales.

Lógicamente, en un escenario operativo esta dieta no sería aconsejable en la mayoría de los casos, por los mismos problemas de transporte y almacenaje.

Nada es único ni inamovible

No existe un consenso universal con respecto a cual es la mejor dieta y todas – en mayor o menor medida – tienen sus pros y sus contras, sobre todo cuando hablamos de diferentes gamas y de calidades. La elección de la alimentación de un perro, como es lógico, siempre queda a cada guía o propietario.

Pero sea cual sea la elección, debe cubrir las necesidades nutricionales de nuestro perro, adaptándose además a las circunstancias operativas. Y teniendo en cuenta además que podemos alternar diferentes opciones. Porque lo cierto es que podemos utilizar uno u otro tipo de alimentación según el momento, siempre asesorados por un veterinario especialista en nutrición que nos informe a la hora de evaluar las necesidades o mezclar los distintos tipos de dieta.

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