¿Por qué un perro de drogas encuentra a un desaparecido?

Ha sido un perro de drogas el que ha localizado a Blanca Fernández Ochoa. Y sobre ello están surgiendo multitud de dudas y también muchos bulos o errores de concepto por desconocimiento. Pero, ¿tenemos todos los datos?

Xena, un perro de drogas
Xena con su guía Fran

Isabel Herrán | PerrosdeBusqueda

El reciente caso de la localización del cuerpo de Blanca Fernández Ochoa ha levantado ríos de tinta. Corren informaciones de todo tipo, algunas ciertas, otras muy lejos de ser ciertas. Hay medios que no contrastan sus informaciones ni buscan fuentes especializadas. Y sobre todo, muchas dudas sobre por qué ha sido un perro de drogas el que ha localizado a la ex esquiadora, en lugar de un perro entrenado.

Se están diciendo todo tipo de cosas: que era de drogas, que no, que era su perro particular, que estaba entrenado en doble especialidad, que el guía estaba retirado… Hasta ahí no pasa de la mera anécdota. Lo malo llega cuando se cuestiona el trabajo del resto del operativo, del resto de los equipos caninos. Eso sí es grave. Hay que preguntar, informarse, y no lanzar acusaciones infundadas.

Efectívamente, ha sido un perro de drogas el que ha encontrado el cadáver de la ex-esquiadora. Se trata de Xena, una pastor alemán de tres años, junto a su guía Fran. Ambos pertenecen al Servicio Cinológico de la Guardia Civil, en el Pardo (Madrid).

Fran estaba fuera de servicio (que no retirado) y decidió ir a dar un paseo con su perra Xena, para intentar colaborar de alguna forma en la búsqueda.

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Los equipos caninos en un operativo de búsqueda

Para entender mejor este caso, hay que empezar por conocer cómo trabajan los perros en la búsqueda de un desaparecido. Es un tema complejo pero vamos a hacer un pequeño y básico esquema.

Lo primero, hay que saber que existen dos tipos de perros de búsqueda de personas, o dos formas de buscar con perros:

Perros de búsqueda por Olor de Referencia (OR)

Los perros de búsqueda por OR siguen la pista de la persona y toman su olor de alguna prenda, objeto, vehículo… Salen del Punto de Último Avistamiento (PUA) y siguen el rastro de ese olor. Tienen la ventaja de que sólo siguen ese olor pero tienen limitaciones. No disponer del olor, tiempo transcurrido (se calcula que no más de 72 horas aprox.), condiciones atmosféricas y contaminación de la zona con otros olores humanos, son factores que limitan o impiden su actuación.

manual para equipos caninos

Perros de búsqueda por Olor Genérico Humano (OGH)

Los perros de OGH buscan en zonas concretas, por cuadrículas o sectores. No siguen ninguna pista, van recorriendo la zona mientras ventean para detectar partículas de olor humano en el aire. Requieren una buena coordinación y trabajan en la zona que les asignan. Para estos equipos el objetivo es ‘limpiar’ cada zona asignada. Es decir, si un equipo de OGH da por limpia una zona y allí no está la persona desaparecida, es que ha hecho un buen trabajo. Aunque no encuentren a la persona. Si no está, no pueden encontrarla, pero hay que chequear esa zona para seguir avanzando.

Existe otra forma de buscar con este tipo de perros de OGH. Se trata de la “búsqueda libre” o “sorpresivo”. Perro y guía “pasean” por un camino, aprovechando orografía, vientos… El guía siempre observando al perro para observar si capta alguna partícula de olor humano. En ese momento le envía a buscar. Así se ahorra desgaste al animal, lo que alarga el tiempo de búsqueda.

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Cómo se integran en un operativo

En un operativo de búsqueda sería conveniente disponer de ambos tipos de equipos caninos. Todos deben ser activados lo antes posible y, muy importante, se complementan. Mientras unos trabajan en una zona, otros son enviados para ir cubriendo y descartando otras.

En el caso de Blanca, los perros de rastro por OR eran inviables desde el primer momento, ya que se comenzó a buscar varios días después de que desapareciera. Y ahora sabemos que salió de allí desde el primer día y habían pasado 11 días y varias tormentas fuertes, lo que eliminaba cualquier posibilidad de seguir un rastro por olor de referencia.

Por eso se coordinó a otros equipos caninos, venteadores de Olor Genérico Humano (OGH), para que trabajaran en otras zonas donde había una mayor probabilidad de localización. Esta probabilidad se estudia según cada caso, orografía, la persona desaparecida y otros muchos parámetros. Y aún así, no es una ciencia exacta, ya que dependerá de lo que ocurrió en cada caso.

Operativo Blanca Fernandez Ochoa
Parte del dispositivo de búsqueda de Blanca Fernández Ochoa
(Foto: PerrosdeBusqueda)

Pero Xena no busca personas, es un perro de drogas

Fran y su perra Xena no estaban integrados en ninguno de esos grupos como equipo canino de búsqueda, dado que no era su especialidad. Xena estaba entrenada para localizar drogas, no personas.

Pero Fran estaba allí con su perra Xena y decidió ir caminando y, por suerte, por casualidad o por la razón que sea, pasó cerca de la zona donde se encontraba el cuerpo de Blanca.

Un cuerpo en descomposición emite un fuerte olor. El olor lo componen pequeñas partículas que se desplazan con el viento, formando un ‘cono de olor’. En algún momento Xena debió olfatear esas partículas que, como a cualquier otro perro, le llamarían la atención. Podría haber sido un animal, comida… allí había un olor interesante y Xena lo captó. Y su guía captó ese interés en su perra.

Y aquí llegamos a la parte interesante y más importante: si Fran no hubiese sido un guía especializado en detección, es probable que no hubiesen localizado el cuerpo. ¿Por qué? Porque como guía especializado, experimentado, conoce a su perra y sabe interpretar su gestualidad cuando capta un olor interesante, cuando ‘tiene algo’. Esa gestualidad es algo innato en todos los perros, en mayor o menor medida. Levantar el hocico para ventear el aire, la forma de caminar, girando, venteando, para ir estrechando el cono de olor.

Y es importante también resaltar que este tipo de ‘alertas naturales’ nada tienen que ver con su especialización en drogas, donde para indicar que ha localizado, el perro realiza una señalización entrenada (sentado, focalización, rascado…). Además, cuando está trabajando, debe ignorar el resto de olores. Ahí no está de paseo, está centrada en un olor concreto.

“Si Fran no hubiese sido un guía especializado en detección, es muy probable que no hubiese localizado el cuerpo”

Entonces, ¿yo puedo ir con mi perro a buscar?

NO.

Este caso es una excepción. Es un profesional y es un guía canino.
Si somos voluntarios y queremos ayudar en una búsqueda, tenemos que tener en cuenta lo siguiente:

  1. Cualquier perro tiene un excelente olfato pero, como hemos explicado, hace falta un guía con experiencia que sepa leer e interpretar a su perro.
  2. Cuando asistimos como voluntarios a un operativo de búsqueda, debemos ponernos SIEMPRE a las órdenes del jefe del operativo o la autoridad que lo coordine.
  3. No podemos ir por libre porque podríamos interferir y perjudicar al dispositivo y porque ponemos en juego nuestra seguridad.
  4. Si llevamos a nuestro perro a una zona donde hay un perro trabajando, podría perjudicar el trabajo de ese equipo o peor aún, provocar algún altercado.
  5. Y aunque nos dejaran acudir con nuestro perro a un operativo de búsqueda, hay que llevarlo ATADO.

No se trata de convertirnos en héroes sino de aportar nuestra pequeña colaboración. Si nos necesitan.

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