El olfato de cuatro perros, decisivo en el proceso de presuntos etarras en París en 2013

Ata, un antiguo jefe de la banda terrorista ETA, fue condenado en 2013 a cadena perpetua revisable -la pena más alta en Francia-, por el asesinato de dos guardias civiles en Capbreton. Cuatro perros especializados detectaron su olor en uno de los asientos de la cafetería, prueba que se aportó en el juicio.

alt="perros identifican etarra"

Noticias del pasado (AFP – 2013)

Una nueva técnica de investigación policial, la identificación por perros de muestras de olor corporal, fue decisiva en el proceso de tres presuntos miembros de ETA acusados del asesinato de dos guardias civiles en 2007 en el suroeste de Francia y juzgados en París.

El método llamado de odorología, utilizado durante la investigación de este caso, es poco conocido todavía, incluso por muchos magistrados. Fue importado de Hungría y se utiliza en Francia desde 2003.

La técnica consiste en recoger mediante telas especiales (importadas de Hungría) olores corporales dejados en cualquier soporte, en este caso las sillas de la cafetería aledaña al estacionamiento donde fue cometido el doble asesinato. Colocadas en recipientes esterilizados, esas muestras quedan a la espera de que un sospechosos sea detenido.

El presunto autor de los hechos debe friccionarse las manos con telas vírgenes durante diez minutos, lo que permite tener una muestra comparativa. Durante un examen de protocolo estricto, dos perros deben sentir sucesivamente el olor de la tela con la muestra recogida en el lugar del delito. Cinco recipientes, uno de los cuales contiene la tela tocada por el sospechoso, son puestas luego delante de cada perro. Si un animal reconoce el olor, se acuesta al lado del recipiente concernido.

La operación se repite dos veces para cada pero. Si los dos perros retienen dos veces cada uno el mismo olor, la identificación es considerada como concluyente.

alt="cuatro perros condenan etarras"

Dunak, Rexy, Yolan y Cartmen

En el caso del asesinato de los dos guardias civiles en Capbreton (suroeste de Francia) en diciembre de 2007, los olores de Mikel Kabikoitz Carrera Sarobe, Saioa Sánchez Iturregui y Asier Bengoa López de Armentia fueron reconocidos por Dunak, Rexy, Yolan y Cartmen, los perros del centro utilizado para los análisis.

Un testigo identificó a Sánchez Iturregui en el lugar, pero nadie pudo reconocer a los otros dos sospechosos y ninguna huella digital ni traza de ADN pudo ser explotada para acusar a los sospechosos. Por ello, la identificación odorológica es central para los resultados de la investigación.

Queda por demostrar la fiabilidad de este método, todavía sumamente empírico. Jean-François Blanco, abogado de Bengoa López de Armentia, considera que no es “de ninguna manera” una prueba judicial.

En cambio, Olivier Bregeras, responsable de las identificaciones del olor humano en la policía científica francesa, afirmó ante el tribunal que “no hay error posible”. “El olor está presente o no lo está”, recalcó. El equipo de cinco personas que trabaja a sus órdenes cuenta un ingeniero que ha repertoriado todas las publicaciones al respecto. Todas ellas demuestran que el olor humano “tiene una huella propia e individual” que no puede confundirse con ninguna otra, sostiene.

Este método fue utilizado ya en procesos penales, en particular en Hungría, pero también por las policías alemana, belga, polaca, eslovaca y sudafricana, explicó el experto.

Si te ha gustado, ¡puedes compartirlo!

Tu opinión nos importa

Si continúas navegando estás dando tu consentimiento para la aceptación de las cookies y nuestra Política de Privacidad. Haz clic en el enlace para mayor información.

ACEPTAR

Aviso de cookies